Tendinitis en Costa Verde: Por Qué Aparece y Cómo se Trata
Por qué aparece una tendinitis, por qué el reposo no la cura y qué la resuelve. Agenda tu evaluación de tendón.
La tendinitis es el dolor de un tendón sobrecargado. El nombre es en parte engañoso: el sufijo indica inflamación, y en los cuadros de más de unas semanas lo que hay no es tanta inflamación como una degeneración del tejido. Por eso hoy se habla de tendinopatía, y por eso el tratamiento cambió.
Las más frecuentes
- Hombro: el manguito rotador, sobre todo el supraespinoso.
- Codo: epicondilitis, el codo de tenista, y epitrocleítis, el de golfista.
- Muñeca: tenosinovitis de De Quervain, en la base del pulgar.
- Rodilla: tendinopatía rotuliana, la rodilla del saltador.
- Tobillo: tendón de Aquiles.
- Cadera: tendinopatía glútea, con dolor en la cara lateral.
Por qué aparece
Casi nunca por un golpe. La causa dominante es el desequilibrio entre la carga que recibe el tendón y la que es capaz de tolerar. Ese desequilibrio se produce de dos formas: subiendo la carga demasiado rápido, o bajando la capacidad del tendón por falta de uso.
De ahí que aparezca tanto en quien empieza un deporte de golpe como en quien pasa de la inactividad a una mudanza. Los gestos repetitivos del trabajo, el sobrepeso, la edad y algunas enfermedades metabólicas completan el cuadro.
Hay además un factor que se pasa por alto: el sueño. Un tendón se repara sobre todo durante el descanso, y dormir mal de forma sostenida enlentece la adaptación por mucho que se entrene bien.
Por qué el reposo no la cura
Es la parte que más cuesta aceptar. El reposo alivia el dolor mientras dura, porque no se carga el tendón; pero al no cargarlo, este pierde capacidad, y al volver a la actividad el dolor regresa con menos esfuerzo que antes.
El tendón responde a la carga: es el estímulo mecánico el que lo hace adaptarse y volverse más resistente. Por eso el tratamiento con más respaldo hoy es el ejercicio de fuerza progresivo, con carga controlada y aumentada de forma gradual, algo que se planifica en la evaluación de la lesión.
Cómo se diagnostica
Con la exploración: dónde duele exactamente, qué movimiento resistido lo reproduce y cómo responde a la palpación. El ultrasonido es útil para ver el tendón y descartar una rotura, y la resonancia se reserva para casos concretos.
Qué funciona y qué no
- Sí: ejercicio de fuerza progresivo, corrección del gesto, adaptación temporal de la actividad, paciencia.
- Sí, como apoyo: terapia manual y agentes físicos para poder entrenar con menos dolor.
- Con matices: las infiltraciones con corticoide alivian a corto plazo pero empeoran el resultado a largo si no se acompañan de ejercicio.
- No: reposo prolongado, antiinflamatorios como único tratamiento, o volver a la actividad completa en cuanto deja de doler.
Cuánto tarda
Más de lo que la gente espera. Un tendón se adapta despacio: de tres a seis meses es un plazo habitual, y en el Aquiles o el rotuliano puede ser más. Durante ese tiempo un dolor leve durante el ejercicio es aceptable; lo que se vigila es cómo está la zona a las 24 horas.
Preguntas frecuentes
¿Debo dejar de hacer deporte?
No del todo. Se adapta la carga temporalmente, pero el reposo completo debilita el tendón y prolonga el problema.
¿Puedo entrenar si me duele un poco?
En la mayoría de las tendinopatías sí, con dolor leve y tolerable. Se vigila la respuesta a las 24 horas.
¿Las infiltraciones son buena idea?
Alivian a corto plazo, pero sin ejercicio empeoran el resultado a largo plazo. Se valoran caso por caso.
¿Cuánto tarda en curarse?
De tres a seis meses habitualmente, y a veces más en el tendón de Aquiles o el rotuliano.
¿Por qué me vuelve siempre?
Casi siempre por volver a la carga completa sin haber recuperado la capacidad del tendón.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.